Hola, me llamo Joan Martínez y te doy la bienvenida a este espacio virtual
que espero no te defraude.

Soy sacerdote católico, 
me dedico a la filosofía y, a ratos, hago de poeta.
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Comentarios del Evangelio. Migajas, suficiente

Migajas, suficiente


MIGAJAS, SUFICIENTE

En Mc 7,9 se cuenta que “se reúnen junto a él los fariseos, así como algunos escribas venidos de Jerusalén”. Si venían de tan lejos sería para cuestiones serias pero la discusión empezó sobre si “sus discípulos comían con manos impuras, es decir no lavadas”. A Jesús no le parece tan seria la cuestión. Eso le ocurría frecuentemente con la ceguera de aquellos personajes tan pegados a sus propias convicciones y tan ciegos a lo importante. Estaban “aferrados a la tradición de los antiguos” y no es que fueran malas estas tradiciones, sino que Jesús intenta llegar al corazón y ellos lo tenían muy duro. Mientras se entretienen en “doctrinas que son preceptos de hombres” su corazón se aleja de Dios. Jesús denuncia a menudo que esta ceguera orgullosa los llevaba a que “Por mantenerse fieles a su tradición, ustedes descartan tranquilamente el mandamiento de Dios”

Además, esta actitud cansa el corazón. Y por eso a la gente les dice bien claro que “Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre”. Lo interior y lo pequeño es lo que Jesús quiere que aprendan los discípulos, pero con estas tediosas discusiones sobre tradiciones, eficacias y normas humanas se siente muy solo. Después de su discurso busca la compañía de sus discípulos. Quizá en ellos encuentre a complicidad que anda buscando. Pero aquel día no fue así. “…cuando, apartándose de la gente, entró en casa, sus discípulos le preguntaban sobre la parábola. Él les dijo: "¿Conque también vosotros estáis sin inteligencia? … "Lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas”. No parece un lenguaje difícil, pero al no ser sofisticado se requiere humildad para aceptarlo.

Así que vemos a Jesús un poco desanimado. Y se le ocurre salir de aquel lugar y dirigirse a tierra de paganos, en concreto “se fue a la región de Tiro”. Allí entra en una casa. Me imagino que cualquiera le serviría con tal de poder descansar de tanta palabra vana. Además, busca estar solo porque “quería que nadie lo supiese, pero no logró pasar inadvertido”. Se le acerco una mujer griega “siro fenicia de nacimiento” que le “rogaba que expulsara de su hija al demonio”

La tarde avanzaba y Jesús, igual que hizo con la Samaritana, o con la hemorroisa se entretiene porque se goza en la sencillez del deseo sincero de estas personas. Es bastante duro el comienzo: "no está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos." Era una clara alusión de que su misión principal era hacia los hijos de Isael, pero aquella mujer no se arredra. “Sí, Señor; que también los perritos comen bajo la mesa las migajas de los niños."

Vaya, que después de un día discutiendo sobre si hay que lavarse las manos o no antes de comer una hija de Fenicia se conforma con las migajas. Por fin Jesús encuentra alguien que en vez de comida tiene hambre. Eso es lo que precisamente hace descansar su corazón. "Por lo que has dicho, vete; el demonio ha salido de tu hija." Una pagana que solo quiere las migajas y encima no le importa que piensen que es un perro. Ahí toca diana. Porque Jesús piensa que lo interior es lo importante. Lo otro es hipocresía. Al Señor no se le puede vencer en compasión, pero necesita que con las migajas de su amor tengamos comida de sobra.

Tener hambre de Dios es más importante que tener algo que pensar, decir o hacer. El corazón de Jesús reposa en aquella casa porque se goza en la actitud del pobre, del humilde, del niño y del enfermo. También la Iglesia reposa en el Reino de Dios. La Iglesia visibiliza y encarna esta llamada de Jesús a pertenecer a su Reino, pero el Reino de Dios es mucho más amplio que la misma Iglesia. Está más allá de ella misma y ojalá nunca desaparezca de su interior, porque este día confundiremos el amor gratuito de Dios con nuestras tradiciones humanas y el corazón se nos va a helar.






27/07/2018 09:00:00